¿Sientes que alguien quiere venderte algo?

Por ellas - Keila Rodríguez

Los comerciales están a la orden del video, imagen, publicación, servicio de streaming, aplicación del banco… todos quieren venderte algo.

Cuando la televisión por cable comenzó, su atractivo, además de la variedad de canales, era que no tenían cortes comerciales, era un programa tras otro sin interrupción; luego se introdujeron los comerciales, en un corte breve hasta que se hicieron igual que la televisión abierta: minutos enteros con propaganda de cualquier tipo.

YouTube nos mostró algo similar; comerciales cortos que podríamos saltar a los treinta segundos, algunos a los quince; pero ahora hay comerciales que tienes que ver sin posibilidad de saltar; claro, si quieres evitarlos: paga.

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Con los servicios de streaming ha pasado lo mismo; el atractivo nació con ser capaz de decidir cuándo y a qué hora ver un programa, una película o documental, sin publicidad; ahora con los paquetes básicos es imposible evitar los comerciales… y si quieres evitarlos: paga.

Pagar para evitar

El pagar para evitar comerciales es una práctica habitual, de esta manera se sustentan las plataformas, pero con el tiempo esto se ha ido desmontando, ahora no basta con pagar una suscripción, tienes que pagar la más cara para evitar la publicidad.

YouTube tiene un sistema agresivo, una vez que has pagado YouTube Premium y dejas el programa te harán ver más comerciales con la intención de que vuelvas al servicio.

Eso sí, los anuncios dentro del sitio es otro tema; youtubers tienen la libertad de publicitar algún servio, producto o marca, por lo que pueden convertir un video en un comercial; y aunque dentro de la app de videos se debe incluir una señal de que el video es patrocinado, no siempre se respeta.

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Otro ejemplo son los servicios de música, como Spotify, Amazon Music, YouTube Music…, puedes disfrutarlos de manera gratuita, tres canciones seguidas y luego comerciales, entre ellos ofreciéndote el servicio sin interrupciones pagando.

Disney+, Prime, Netflix y otras plataformas de streaming ofrecen paquetes más caros donde la publicidad no podría alcanzarte, pero tal como nos enseñó la televisión por cable, es cuestión de tiempo para que los integren.

Vende, vende… ¿qué haces que no vendes?

Pero los anuncios nos persiguen por todas partes: redes sociales, aplicaciones de lectura, juegos, en todos lados se te ofrece algo.

El problema surge cuando pagas una suscripción y ahora debes soportar la publicidad, es entonces cuando la explicación de muchos no se sostiene: comerciales pagando por el sistema, un sistema que ahora te cobra y pone publicidad, y no es todo; gran parte de las publicaciones son comerciales disfrazados.

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Un poco de historia en un gran comercial

En películas y series podemos ver la publicidad con un primer plano del producto en alguna escena, la mención por algún personaje, en un video musical (si, era imposible no verte Pepsi), o siendo el patrocinador oficial.

Las marcas no sólo patrocinan películas, directamente son protagonistas o sus productos, tenemos el caso de McDonald’s, Pop-Tarts, Takis; su historia de creación nos muestra un proceso, una campaña de marketing y un poco de historia en un gran comercial.

Y siguiendo esta tendencia: encontramos ahora las redes sociales. Puede ser un creador de contenido contando un problema, una idea o una ocasión especial, para que poco a poco nos muestre un producto.

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A pesar de que este tipo de publicaciones deben estar marcadas como publicación pagada o como publicidad, no siempre es así o ya a mitad del video, antes de llegar al producto, aparece el link o señal de que es un comercial.

Directamente hay creadores de contenido que pasaron de publicar su estilo de vida a hacer todo sobre algún producto; con el número de seguidores se convirtieron en vendedores a través de internet. Y de nuevo, tras un tiempo, los comerciales han aparecido.

Portales de noticias

Estoy segura que te ha pasado: quieres leer una noticia en algún portal y te aparecen tantas pestañas de publicidad que es imposible leerla.

Un mal desplazamiento y abriste publicidad; por eso muchos usuarios ahora optan por la noticia resumida en los videos.

Algunos medios de comunicación independientes se sostienen de los comerciales, que tienen el mismo sistema que en otras plataformas: después de llegar a cierto número de visitas puedes acceder a publicad pagada por parte de Google; o buscar patrocinadores como comercios, instituciones o servicios.

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Por otro lado, está la publicidad pagada por el gobierno, que muchos medios necesitan para subsistir, dejando de lado la imparcialidad.

Apelando al corazón para llegar al bolsillo

Dentro de publicaciones con la finalidad de venderte algún producto o servicio se encuentra otro sector: crear una historia triste que te haga comprar.

Seguro ya te encontraste con publicaciones en redes sociales donde una persona fue despedida de forma injusta tras años de dedicación a la empresa, de las más comunes últimamente se hace referencia a Farmacias del Ahorro.

En las publicaciones se describe como en forma de venganza hacia la farmacia se darán a conocer productos que realmente funcionan, usualmente son skincare, haciendo alusión a marcas que puedes conseguir por precios menores a los de marcas más caras o renombradas.

Este tipo de publicidad apela a la consciencia colectiva donde una malvada empresa quiso perjudicar a un extrabajador y ahora se hará justicia; sólo que no existe un trabajador con despido injustificado.

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Lo mismo ocurre con videos donde la bisutería y productos de no tan buena calidad son comerciados, un abuelo, abuela, una pequeña empresa familiar en la ruina, todo se remata por quiebre… apelan a la emoción y sentimiento de injusticia o desigualdad para mostrar productos, que quienes venden adquieren por bajo costo y los venden a altos precios.

En el caso del empleado despedido podemos identificarlo por una historia repetitiva; en el caso de abuelo o empresa familiar, podemos identificarlos al notar si el producto que se vende parece algo genérico y que puedes adquirir en lugares como AliExpress, Temu o SHEIN.

La finalidad es el comercial

Todo servicio de streaming, aplicación, red social, tiene como finalidad alcanzar a los patrocinadores.

Aunque se promocionen como gratis pagamos con nuestro tiempo, datos o promoción. Una vez que el poder de adquirir dinero a través de internet fue posible para todo el mundo el lograr que una marca pague por publicidad fue la meta.

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En el caso de los servicios de streaming y sus suscripciones cada vez más caras han surgido alternativas como PlutoTv, Tubi o regresar la televisión abierta, si ya vas a ver comerciales al menos no se paga por el servicio.

En el caso de la música: la radio ha vuelto a ser una opción y brinda una cercanía al tener a locutores.

Sobre la publicidad descarada por todos lados poco podemos hacer más allá de saltarla o ignorarla cuando se nos permite.

Y si… surge la piratería como propuesta de resistencia, pero de eso hablaremos en otra ocasión.

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