Desaparecer o de quien no deja de buscar

Por ellas - Keila Rodríguez

Al escarbar en tierra mexicana hay dos posibilidades: encontrar vestigios de otras eras o encontrar una fosa clandestina.

En el Estado de México, ahí por dónde pasan aguas negras, una niña cayó, intentando encontrarla dieron con lo que el agua escondía: una fosa clandestina, partes de personas esparcidas: un pie, un torso, una mano, según autoridades, pertenecientes a tres personas diferentes. Las madres buscadoras han declarado que la impunidad ha provocado que este tipo de sitios se use con más frecuencia del que se creería. La menor no ha sido localizada.

Encontrar a una persona desaparecida es enfrentarse a un tortuoso y largo proceso, tanto en lo burocrático y social; se escarbará toda actividad de la persona y se pedirá se justifique; que si andaba en malos pasos, que si se veía venir, que si se lo merecía…; las madres buscadoras parten del precepto de encontrarlos, sin importar qué, encontrarlos.

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Desaparecer es algo que a toda persona podría pasarnos, no importa si en lo moral y ético se es intachable; la hora, lugar, oportunidad, son factores que pueden provocar una desaparición. Incluso mirar a una persona, nadie está exento he ahí lo terrible: nadie está a salvo.

Si el hecho en sí representa algo aberrante, las personas desaparecidas enfrentan un borrado; primero del quién se las llevan, luego de quién niega su encuentro, y en los últimos meses: de quienes las eliminan del registro de búsqueda.

Por eso cuando una persona es encontrada con vida es motivo de tranquilidad, la encontraron, quizá estaba de fiesta, quizá se le olvidó avisar: pero está viva y volvió; lo mismo cuando se logra localizar e identificar a alguien sin vida: los suyos podrán hacer los ritos fúnebres, podrán descansar.

Las desapariciones arrebatan la vida de comunidades enteras y representan una lucha contra no sabemos quién: puede que sea el Estado, el crimen organizado, algo personal o el azar.

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Por quienes no están nos queda solidarizarnos, difundir su ficha de búsqueda, donar si es posible, pero, sobre todo: callar si lo dicho no ayudará.

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