Casi 200 mujeres habrían sido drogadas en entrevistas de trabajo; el acusado sigue sin ser juzgado en Francia
En Francia, un exfuncionario es acusado de drogar a cerca de 200 mujeres que buscaban trabajo, habría hecho esto por lo menos nueve años.
Lo que comenzó como una investigación por invasión a la privacidad terminó destapando uno de los casos más perturbadores de presunto abuso contra mujeres en Francia. Durante al menos nueve años, Christian Nègre, exfuncionario del Ministerio de Cultura de Francia, habría drogado a cerca de 200 mujeres que acudieron a entrevistas de trabajo, sin que hasta ahora exista una decisión judicial sobre si enfrentará un juicio.
Las acusaciones señalan que entre 2009 y 2018, Nègre utilizó bebidas adulteradas para someter a las víctimas a situaciones de humillación, control y dominación, aprovechando su posición dentro del área de Recursos Humanos.
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El archivo que destapó el caso
La investigación tomó fuerza en 2018, cuando una denuncia por fotografiar las piernas de una mujer debajo de una mesa llevó a las autoridades a revisar los dispositivos electrónicos del funcionario.
Durante la inspección encontraron una hoja de cálculo titulada “Experimentos P”, en la que aparecían los nombres de 181 mujeres, junto con registros sobre las entrevistas que sostuvo con ellas y las reacciones que presentaron después de consumir bebidas que presuntamente contenían sustancias diuréticas.
A raíz de ese hallazgo, Christian Nègre fue despedido del Ministerio de Cultura y la Fiscalía francesa le imputó delitos como administración de sustancias nocivas, violencia cometida por un funcionario público, invasión de la privacidad y agresión sexual.
Sin embargo, casi ocho años después del descubrimiento de las pruebas, el caso sigue sin llegar a juicio.
Un patrón de humillación y control
De acuerdo con los testimonios de las víctimas, el exfuncionario ofrecía café o té durante las entrevistas laborales. Poco después de consumir las bebidas, las mujeres comenzaban a experimentar mareos, temblores, sudoración y una necesidad extrema de orinar.
Entonces, Nègre proponía continuar la entrevista caminando por espacios públicos donde no existían sanitarios disponibles.
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Varias mujeres relataron que la urgencia se volvió incontrolable y terminaron orinándose encima durante los recorridos.
Para la abogada Louise Beriot, quien representa a varias afectadas, los hechos reflejan una forma de dominación basada en la humillación.
“Esto tiene que ver con el poder y la dominación sobre los cuerpos de las mujeres”, señaló en declaraciones retomadas por medios internacionales.
Secuelas que permanecen años después
Las consecuencias no terminaron al concluir las entrevistas.
Diversas víctimas han relatado que el episodio afectó profundamente su autoestima, su vida profesional y su salud emocional.
Anaïs de Vos, una de las denunciantes, recordó que durante su encuentro con Nègre sintió una humillación que nunca había experimentado antes.
Por su parte, Émilie, quien acudió a una entrevista en 2017 tras ser contactada mediante LinkedIn, relató que pasó horas caminando junto al funcionario mientras sufría mareos y una creciente necesidad de ir al baño.
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Otras mujeres, como Sylvie Delezenne y Aurore Jeunot, han señalado que el episodio les dejó secuelas psicológicas duraderas e incluso influyó en el abandono de sus proyectos profesionales.
La confesión parcial y la espera por justicia
En una entrevista concedida al diario francés Libération en 2019, Christian Nègre admitió haber suministrado fármacos a varias mujeres, aunque aseguró que fueron entre 10 y 20 casos y negó haber tenido la intención de intoxicarlas.
“Fue un acto compulsivo”, declaró entonces.
Tras hacerse públicas estas revelaciones, la organización Fondation des Femmes comenzó a brindar apoyo legal a las víctimas, muchas de las cuales también emprendieron acciones legales contra el Estado francés, argumentando que no fueron protegidas frente a los abusos.
Algunos procedimientos han derivado en compensaciones económicas, mientras que otros continúan abiertos.
Un caso que simboliza la “sumisión química”
El expediente de Christian Nègre se ha convertido en uno de los ejemplos más citados en Francia sobre la llamada “sumisión química”, término utilizado para describir el uso de sustancias para controlar o vulnerar a otras personas sin su consentimiento.
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La lentitud de la investigación ha provocado cuestionamientos de activistas, organizaciones feministas y representantes políticos.
Entre ellas se encuentra la diputada francesa Sandrine Josso, quien también ha impulsado acciones contra este tipo de violencia y ha acompañado a varias de las víctimas en la exposición de sus testimonios ante el Parlamento.
Mientras tanto, decenas de mujeres continúan esperando una respuesta definitiva de las autoridades. Años después de las denuncias, el hombre acusado de haber sometido a casi 200 mujeres a situaciones de humillación mediante sustancias administradas sin su consentimiento sigue sin enfrentar un juicio formal.
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