Planificación familiar: cuando el control reproductivo se convierte en violencia

Familia y BienestarSalud y Sexualidad

La planificación familiar es asunto de pareja, pero en muchos casos es usado como control y violencia hacia las mujeres.

Aunque durante décadas la planificación familiar ha recaído principalmente sobre las mujeres, la realidad es que se trata de

En muchas relaciones de pareja, el tema deja de ser una decisión conjunta y se convierte en un mecanismo de control reproductivo, cuando uno de los integrantes impone, limita o manipula las decisiones sobre si tener hijos, cuándo hacerlo o qué método anticonceptivo utilizar.

CONTINÚA LEYENDO: Lactancia materna: educar para normalizar

¿Qué es la planificación familiar?

La planificación familiar comprende el conjunto de información, servicios y métodos que permiten a las personas y las parejas decidir libre e informadamente si desean tener hijos, cuántos y en qué momento. No se limita al uso de anticonceptivos: también incluye educación sexual, atención antes y después del embarazo, prevención de infecciones de transmisión sexual y apoyo cuando existe infertilidad.

Planificar puede realizarse mediante distintos métodos, entre ellos:

  • Métodos de barrera, como el condón masculino y femenino, que además ayudan a prevenir infecciones de transmisión sexual.
  • Métodos hormonales, como pastillas, inyecciones, implantes o parches.
  • Dispositivos intrauterinos (DIU).
  • Métodos permanentes, como la vasectomía y la salpingoclasia.
  • Métodos basados en el conocimiento de la fertilidad, cuando se aplican correctamente y con información adecuada.

TE PUEDE INTERESAR: UAEH: Urgen protocolos forenses incluyentes para evitar errores en la identificación

Cuando la decisión deja de ser libre

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) advierte que la planificación familiar solo cumple su propósito cuando es voluntaria y basada en derechos. La libertad reproductiva implica decidir sin coacción, sin miedo y sin presiones si se desea tener hijos, cuándo hacerlo y con quién.

En la práctica, diversas conductas pueden constituir control reproductivo, entre ellas:

  • Impedir o prohibir el uso de anticonceptivos.
  • Presionar para embarazar o para evitar un embarazo contra la voluntad de la pareja.
  • Negarse sistemáticamente al uso del condón como forma de imposición.
  • Ocultar, destruir o retirar anticonceptivos sin consentimiento.
  • Amenazar con terminar la relación si la otra persona decide utilizar o dejar un método anticonceptivo.

Estas acciones limitan la autonomía sobre el propio cuerpo y afectan el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

La carga sigue recayendo principalmente en las mujeres

Aunque existen métodos anticonceptivos para hombres y mujeres, la responsabilidad cotidiana de prevenir un embarazo continúa concentrándose en ellas.

CONTINÚA LEYENDO: ¿Y si vieras colores que otras personas no pueden distinguir? La ciencia explica por qué ocurre

El UNFPA estima que 259 millones de mujeres que desean evitar un embarazo no utilizan métodos anticonceptivos modernos, en muchos casos por falta de acceso a servicios e información, pero también por la falta de apoyo de sus parejas o de sus comunidades.

Además, el organismo señala que alrededor de una de cada diez mujeres en el mundo no tiene libertad para decidir si utilizar o no anticonceptivos, una cifra que refleja que la autonomía reproductiva aún enfrenta importantes barreras.

Una decisión que corresponde a dos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como indicador del acceso a la salud sexual y reproductiva la proporción de mujeres cuya necesidad de planificación familiar está satisfecha mediante métodos modernos, al reconocer que decidir cuándo tener hijos forma parte del derecho a la salud.

En México, el Consejo Nacional de Población (Conapo) recuerda que la planificación familiar puede ser utilizada tanto por mujeres como por hombres, con el objetivo de decidir el número de hijas e hijos y el espaciamiento entre los embarazos.

TE PUEDE INTERESAR: La urgencia de involucrar a los hombres en la educación sexual integral

La planificación familiar debe construirse mediante el diálogo, el consentimiento y el respeto mutuo, nunca mediante la imposición o el control.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *