Después de 8 años de espera, 65 familias en Puebla vuelven a escuchar con nuevos procesadores
El SEDIF destinó 33.5 millones de pesos para actualizar procesadores cocleares de niñas, niños, adolescentes y adultos jóvenes que, en algunos casos, llevaban hasta ocho años esperando este apoyo.
Después de años de esperar una actualización que les permitiera volver a escuchar con mayor claridad, 65 familias de Puebla recibieron nuevos procesadores auditivos cocleares como parte de un programa que el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia reactivó este año.
La renovación representó una inversión de 33 millones 500 mil pesos y benefició a personas de Puebla. Para algunas familias, la espera llegó hasta los ocho años, luego de que el proceso permaneciera suspendido durante administraciones anteriores.
Antes de recibir sus nuevos equipos, cada persona beneficiaria pasó por una valoración con audiólogos especializados, quienes revisaron su capacidad auditiva y el funcionamiento de sus implantes para determinar qué características debía tener el nuevo procesador.
¿Por qué necesitan actualizarse?
El procesador auditivo es la parte externa de un implante coclear y, a diferencia del dispositivo que permanece dentro del organismo, puede sustituirse para incorporar nuevas tecnologías.
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Entre los equipos entregados se encuentra el RONDO 3, un procesador que cuenta con tecnología para mejorar la captación de sonidos, incluso aquellos de baja intensidad. En esta ocasión, personas que utilizaban modelos RONDO 1 y RONDO 2 recibieron dispositivos con mayores capacidades de procesamiento.
Aunque estos equipos suelen tener una vida útil de entre cinco y diez años, su renovación también depende de la evolución tecnológica y de las necesidades de cada usuario.
Para quienes nacieron con pérdida auditiva, contar con un procesador actualizado puede favorecer una mejor percepción de los sonidos y, con ello, apoyar procesos relacionados con el lenguaje, el aprendizaje y la inclusión en los espacios educativos, familiares y sociales.
Una espera que terminó
Juan Bonilla, padre de dos jóvenes beneficiarios, contó que sus hijos dejaron de escuchar luego de que sus dispositivos se volvieron obsoletos. Para su familia, recibir los nuevos procesadores significa la posibilidad de recuperar una herramienta fundamental para comunicarse y desenvolverse en su vida cotidiana.
En el caso de Lorena Piedra, madre de una niña beneficiaria, el costo de estos dispositivos hacía prácticamente imposible adquirirlos por cuenta propia, por lo que destacó la importancia de contar con este tipo de apoyos.
La reactivación del programa representa así una oportunidad para familias que durante años enfrentaron no solo la espera, sino también el alto costo que implica mantener actualizada esta tecnología.
Con esta entrega, el SEDIF busca que las personas beneficiarias vuelvan a contar con herramientas que les permitan aprovechar al máximo sus capacidades auditivas y continuar desarrollándose en sus distintos entornos.
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