Libertad de pensamiento

Cuéntalas - María Elena OrtegaEllas Dicen

Había una vez una niña

 que salía cada día, y lo primero que miraba,

 en eso se convertía…

Walt Whitman

María tenía seis años cuando se convirtió en pájaro. Las cuatro calles que recorría sola desde su casa a la escuela le pertenecían. En la libertad que disfrutaba durante ese trayecto, le gustaba detenerse durante un buen rato, frente a la casa que tenía un patio lleno de macetas con helechos y una enorme jaula donde había un montón de canarios. Sin nada, ni nadie que entorpeciera su quimera pensó: “¿Por qué no ser un canario? Y fue canario. Sus trinos se extendieron a lo largo de toda la calle, pero al dar la vuelta en la esquina, volvió a ser una niña. Sin embargo, las alas no desaparecieron por completo. Como no podía ocultarlas, pasó de largo por la entrada de la escuela. Más adelante, vio un perro flaco y sucio y en él se transformó. María movía el rabo y le ladraba a quien le pasara cerca. Cansada de corretear a los autos, se echó junto a la puerta del colegio. Quiso volver a ser niña cuando el hambre, la sed y la necesidad constante de rascarse, por la picazón de las pulgas, la agobiaron. Se asomó a través del enrejado de la escuela.  Su perruna cola felizmente se agitó, cuando vio que los niños revoloteaban por todo el patio, como los canarios de la casa azul.

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