Condenan a 52 años de prisión al “padre Fran” por sedar, violar y grabar a cuatro mujeres en Málaga

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La Audiencia Provincial de Málaga impuso una pena de 52 años de cárcel a Francisco Javier C., un sacerdote de Vélez-Málaga conocido como el “padre Fran”, tras hallarlo culpable de drogar, violar y grabar a cuatro mujeres entre los años 2015 y 2018.

El fallo judicial lo condena por cuatro delitos continuados de abuso sexual (tres de ellos con penetración) y cuatro más de descubrimiento y revelación de secretos, ordenando además el pago de una indemnización superior a los 400.000 euros de la que el Obispado deberá responder de forma subsidiaria.

El agresor se encuentra en prisión preventiva desde septiembre de 2023, cuando fue capturado por la Policía Nacional. Durante el juicio, el acusado negó los cargos y alegó que las acusaciones formaban parte de un complot por despecho, una versión que el tribunal desestimó por completo tras validar los dictámenes periciales y los testimonios de las afectadas.

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Traición de confianza

El juzgado determinó que el condenado aprovechó el estrecho vínculo de amistad, confianza y la autoridad moral que le otorgaba su condición de sacerdote para cometer las agresiones. Las víctimas, quienes lo conocieron a través de actividades de la Iglesia, accedieron de buena fe a pernoctar con él y compartir la misma cama en las viviendas que las autoridades religiosas le asignaban para el desempeño de sus funciones litúrgicas en diversas parroquias de la región.

La resolución judicial detalla que el sacerdote suministraba sustancias indeterminadas en las bebidas de las mujeres para inducirles un estado de somnolencia profunda y pérdida de conciencia. Aprovechando la total indefensión de sus víctimas, realizaba las agresiones sexuales, capturando imágenes y vídeos sin consentimiento para almacenarlos en carpetas organizadas por nombres dentro de un disco duro. Ninguna de las afectadas tuvo conocimiento de los hechos hasta que las autoridades policiacas los revelaron años después.

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Penas e indemnización económica

La condena de 52 años impuesta por la Audiencia Provincial se desglosa en una penalidad de 40 años por los abusos sexuales con y sin penetración, sumada a 12 años más por los delitos informáticos de revelación de secretos debido al almacenamiento clandestino del material multimedia. Asimismo, los magistrados determinaron un innegable daño psicológico y moral derivado del desprecio y sometimiento ejercido sobre las afectadas.

La sentencia dictaminó una indemnización de aproximadamente 100.000 euros para cada una de las cuatro mujeres. El tribunal determinó la responsabilidad civil subsidiaria de la Diócesis de Málaga, argumentando que la institución omitió sus deberes de vigilancia y que los delitos ocurrieron dentro de inmuebles de propiedad eclesiástica. Por su parte, la representación de la Iglesia local manifestó que analizará la resolución a fondo antes de decidir si interpondrá un recurso de apelación.

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La Diócesis encubrió los abusos

El caso salió a la luz gracias a la pareja sentimental con la que el párroco convivía en Melilla, quien descubrió de manera fortuita los archivos audiovisuales a finales de 2022 al conectar el disco duro buscando contenidos de entretenimiento. Tras percatarse de la naturaleza del material, la mujer denunció la situación de inmediato ante las autoridades eclesiásticas locales y el Vicario de la zona.

Sin embargo, en lugar de dar aviso a la justicia ordinaria o suspender las facultades ministeriales del implicado, la Diócesis de Málaga optó por encubrir el escándalo trasladando al sacerdote a las localidades de El Burgo y Yunquera bajo el argumento oficial de enfrentar “problemas de salud”. Los magistrados criticaron severamente este actuar en la sentencia, señalando que la jerarquía católica falló gravemente en su deber de control y protección comunitaria. Ante la inacción clerical, la denunciante entregó copias del material a la Policía Nacional, permitiendo el arresto definitivo del agresor días más tarde.

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