Vasectomía en aumento: jóvenes y planificación familiar redefinen la paternidad en México

Sexualidad

La vasectomía se consolida como una opción de planificación familiar cada vez más presente en México, marcando cambios demográficos, económicos y culturales. De acuerdo con datos oficiales, la Secretaría de Salud realiza en promedio entre 10 mil y 15 mil procedimientos anuales a nivel nacional, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó un incremento de 66.5 por ciento entre 2018 y 2022, al pasar de 28 mil 478 a 47 mil 455 intervenciones.

El Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (Cnegsr) señala que la demanda continúa al alza, pese a la persistencia de estigmas y mitos, como supuestas afectaciones al rendimiento sexual, deformaciones del aparato reproductor o cambios en la eyaculación, los cuales no cuentan con sustento médico.

En paralelo, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2023, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), reveló que 3.7 por ciento de las 18.6 millones de mujeres en edad fértil sexualmente activas prefieren que sus parejas opten por la vasectomía como método para evitar embarazos no deseados, lo que refleja una mayor corresponsabilidad en la anticoncepción.

CONTINÚA LEYENDO: Higiene menstrual: qué debes considerar cuando compras productos para otra persona

Desde el punto de vista médico, se trata de un procedimiento ambulatorio, que consiste en una pequeña punción en la bolsa escrotal, con anestesia local, para ligar y cortar los conductos deferentes. Los espermatozoides continúan produciéndose, pero son absorbidos por el organismo, y el tiempo de recuperación suele ser de unas cuantas semanas.

Este aumento también se vincula con una transformación más amplia en las decisiones reproductivas. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) identifica entre los principales factores la inseguridad económica, el alto costo de vida, la falta de empleo estable y la decisión de posponer o rechazar la paternidad.

En la misma línea, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destaca razones como la percepción de no contar con condiciones para ofrecer una vida digna, así como la prioridad de metas personales, educativas y profesionales antes de tener hijos.

El fenómeno se refleja en las cifras nacionales: según el Inegi, en 2024 los nacimientos en México disminuyeron 8.6 por ciento respecto al año anterior, con un millón 672 mil 227 alumbramientos, la cifra más baja desde 2020. Un dato que confirma que la paternidad, para muchos, dejó de ser un mandato automático y se ha convertido en una decisión cada vez más consciente y planificada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *