22 nacimientos al día: la maternidad infantil persiste en México
La maternidad infantil, también denominada maternidad forzada, sigue siendo un problema en México, datos revelados indican 22 nacimientos al día.
En México, 7 mil 887 niñas de entre 10 y 14 años dieron a luz durante 2025, lo que equivale a alrededor de 22 nacimientos diarios, de acuerdo con las mediciones más recientes del Consejo Nacional de Población (Conapo).
Aunque la cifra representa una ligera disminución frente a 2024, cuando se registraron 7 mil 975 nacimientos en ese rango de edad, el fenómeno sigue encendiendo alertas. En comparación con 2018, el descenso es más significativo, con una reducción de 24.9 por ciento en el número anual de niñas madres.
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Estados con mayor incidencia
El informe señala que las entidades con las tasas más altas de maternidad infantil son Chiapas, seguido de Guerrero y Oaxaca, regiones donde la problemática mantiene una presencia persistente.
En este contexto, autoridades federales y estatales pusieron en marcha un proyecto piloto de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea), enfocado en municipios de Chiapas como San Juan Cancuc, Mitontic y Chamula, identificados con altos índices de embarazo en niñas.
Violencia y salud: el trasfondo del problema
El Conapo advierte que la fecundidad forzada en niñas de 10 a 14 años constituye una grave violación a los derechos humanos y un serio problema de salud pública.
“En la mayoría de los casos, es consecuencia de violencia sexual. Aunque ocurre con menor frecuencia que en otros grupos de edad, sus efectos son profundos y duraderos”, señala el informe.
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Impactos que marcan de por vida
El embarazo en edades tempranas implica consecuencias estructurales: interrumpe el desarrollo personal, provoca el abandono escolar y aumenta el riesgo de que la pobreza se reproduzca entre generaciones.
Además, el organismo advierte que los cuerpos de niñas tan jóvenes no están preparados para el embarazo y el parto, lo que incrementa los riesgos para su salud y su vida.
Aunque la tendencia muestra una reducción gradual, las autoridades reconocen que los datos evidencian la necesidad de reforzar políticas públicas, particularmente en prevención, atención a víctimas de violencia y acceso a educación sexual integral.
La maternidad infantil, es un reflejo de violencias estructurales y desigualdades profundas que aún no logran erradicarse.




