Mujeres que toman el control en el terror posmoderno

Ellas DicenHidalgo

El terror posmoderno ya no coloca a las mujeres en el papel de víctimas silenciosas. Hoy, el género apuesta por figuras femeninas valientes, autónomas y complejas, capaces de enfrentar el horror desde la acción, la decisión y la transformación. Así lo explicó Azul Kikey Castelli Olvera, profesora investigadora del Área Académica de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

Durante años, el cine de terror repitió una misma fórmula: mujeres pasivas y frágiles, la joven que debía ser rescatada, la primera en morir o la que era sacrificada para que el héroe avanzara. Personajes sin voz, atrapados en destinos escritos de antemano, donde la trama avanzaba sin permitirles decidir ni resistir.

Ese esquema comienza a romperse. En las narrativas actuales, las protagonistas asumen un papel activo frente al peligro, despliegan habilidades antes invisibilizadas y convierten lo cotidiano en un espacio de confrontación. Lo femenino deja de asociarse únicamente con la fragilidad y se presenta como una fuerza capaz de alterar el orden y provocar cambios profundos dentro de la historia.

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Un ejemplo de esta transformación es Venus, película española analizada por la académica, que sigue a Lucía, una bailarina que huye tras robar droga y se refugia en un edificio deteriorado, donde presencias antiguas comienzan a acecharla. En esta cinta, el terror mezcla elementos míticos con la actualidad para mostrar un poder femenino que emerge desde lo sobrenatural, lo corporal y lo emocional, sin edulcorarlo ni fragmentarlo.

Azul Kikey Castelli Olvera / Foto: UAEH

Desde el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu), la investigadora subrayó el valor del cine independiente e internacional, que se atreve a crear personajes femeninos complejos, romper con los roles tradicionales y ofrecer perspectivas distintas a las del modelo dominante de Hollywood. Estas producciones, dijo, permiten conocer la pluralidad de las mujeres y escapar de los clichés repetidos por décadas.

Más que un género menor, el terror se consolida como un territorio de reinvención, donde lo femenino explora nuevas formas de poder y transformación. En historias como Venus, la mujer deja de ser víctima o salvadora para convertirse en un ser que reconoce su fuerza en medio del horror y se transforma en algo que trasciende lo humano.

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